Todas las entradas de: vozlitoral

Exponen en la librería Santacruceña “Ana Betancourt” Muestra Bibliográfica en homenaje a Fidel Castro

IMG_20161207_101603Por: José L. Guzmán

Trabajadoras de la librería santacruceña “Ana Betancourt” exponen una muestra bibliográfica de homenaje a Fidel durante todo el mes de Diciembre en celebración por el triunfo de la Revolución cubana.

La exhibición comprende títulos como:

“Los afortunados entrevistadores de Fidel”

“Santiago como testigo”

“El dialogo de las civilizaciones”

de la autoría del propio Lider Histórico. Especialista de la institución literaria, rinden tributo al eterno comandante en jefe con una exposición de obras que recogen pasajes de su trayectoria revolucionaria y el público podrá asistir en el transcurso del presente mes hasta los primeros días de Enero.

Un hombre de pueblo

Por: Betsy Hernandez

Su entusiasmo mueve las voluntades como un fenómeno casi de magia, las ideas parecen materializarse ante los cubanos, los objetos, los acontecimientos se hacen palpables. Las palabras se convierten en realidades. El carisma debe ser precisamente eso…

Fidel Castro fue, es y será por siempre un hombre dotado de una estatura impresionante, de un indestructible don de gente, y también de un poderoso encanto personal. Contó con una destreza increíble para comunicarse con el público. Sabía cómo nadie captar la atención de un auditorio, mantenerlo abarrotado de atención, electrizarlo, entusiasmarlo y provocar tempestades de aplausos durante horas y horas.

Empezaba siempre cada uno de sus discursos con voz casi inaudible, con un rumbo emprendedor de ciertas soluciones. Era en ese instante la inspiración, el estado de gracia irresistible y deslumbrante que solo niegan quienes no tuvieron la gloria de vivirlo.

En cada parlamento un torrente de palabras, sencillas, impactantes. Una avalancha verbal que acompaña siempre ondulando el aire con la gestualidad de sus manos y expresivo rostro, presentó ante la humanidad un gran sentido de la historia, profundamente anclado en él y una sensibilidad extrema hacia todo lo que concierne a la identidad nacional.

Puso a prueba a cada instante que su pasión era, sin dudas, el progreso en diversas aristas sociales como formar médicos para aliviar dolores, donde miles de integrantes del Ejército de Batas Blancas se hallan en decenas de países pobres curando a los humildes, movidos por la compasión humanitaria y la solidaridad internacionalista.

La ambición del líder histórico, mil veces repetidas fue sembrar salud y conocimientos por toda la nación. Sueños quiméricos, para nada en vano porque una revolución solo puede nacer de un Gran Sentimiento de Amor.